DESCUBRIR EL POTENCIAL DEL JUEGO

Para entender qué es gamificar, deberíamos remontarnos al origen de los videojuegos, aproximadamente hasta los años ochenta (porque aunque el nacimiento de los videojuegos data de los años cincuenta, no es hasta la década de los ochenta con la aparición del 8 Bit que este fenómeno dinamita nuestra sociedad). Desde entonces, parece que la población se ha divido en detractores y defensores, el clásico “te vas a quedar ciego de tanto jugar” o el menos popular “es una herramienta creativa como cualquier otra”. Y sea cual sea la postura, hay una realidad innegable, y es que la producción y divulgación de videojuegos ha crecido exponencialmente durante las últimas décadas. Pero… ¿a qué se debe?, y más importante aún, ¿Cuál es su potencial?

Hay muchas razones, pero quizás la más interesante sea la teoría del flujo elaborada por el doctor en psicología Mihaly Csikszentmihalyi. Este catedrático analiza qué sucede cuando nos sumergimos en ese estado de concentración que nos mantiene absortos en una única actividad durante horas.
Según sus estudios, esto se debe a la regulación constante del nivel de motivación, es decir, a que la actividad en la que estamos inmersos no nos aburra por su simpleza, pero tampoco nos frustre por su dificultad. La cuestión es que los videojuegos trabajan muy bien con la teoría de flujo , dosifican con maestría la aportación de nueva información y mantienen muy alto el nivel de desafío, en otras palabras, son expertos en entretenernos (y sino que se lo digan a los usuarios del Candy Crush).

GAMIFICAR, APRENDER JUGANDO

No es extraño pues, que miles de padres en todo el mundo estén preocupados porque sus hijos se pasen las tardes disparando a un villano extraterrestre de color verde antes que aprendiendo los entresijos de las matemáticas. Y fue a raíz de esta problemática que, en 2002, Nick Pelling (programador informático y periodista de investigación) acuñó por primera vez el termino que empezaría a concienciar sobre potencial de los videojuegos en nuestra sociedad: gamificar. ¿Se podrían aprovechar las mecánicas de los videojuegos/TIC para impartir materias en el sistema educativo? ¿Qué pasaría si empezáramos a aprender jugando?

GAMIFICAR EN EL MUNDO EDUCATIVO

Pues de eso se trata el concepto gamificar (en España traducido como ludificación), de trasladar el sistema de juego a las técnicas de aprendizaje, de aprovechar el potencial de la tecnología para transmitir y divulgar información de calidad (y de vez en cuando matar a un alien, por qué no). Aunque, ¿cómo se lleva a cabo? Pues fomentando los sistemas de recompensa, de competición, de estatus, de cooperación, de solidaridad, y un largo etcétera. La realidad es que sacar partido a las dinámicas del entretenimiento para transmitir conocimiento de valor parece más astuto que amotinarnos contra los avances de la tecnología.

En 2002, Nick Pelling acuñó por primera vez un termino que revolucionaría el sistema educativo: gamificar.

¿NUEVO PARADIGMA?

De hecho, aunque parezca muy novedoso, es algo que de forma inconsciente llevamos haciendo durante años a nuestra manera. ¿Quién no aprendió las preposiciones con aquella cantinela popular que resonaba por los pasillos del instituto? A, ante, bajo, cabe, con, contra, de, desde… Creábamos, sin saberlo, lo que hoy llamaríamos “recuerdo emocional”, es decir, a través de una canción fomentábamos la memorización

UN JUEGO DEL FUTURO

En un mundo en donde la tecnología avanza vertiginosamente, es necesario empezar a aprovechar el potencial de las herramientas que se nos brindan. ¡No más hincar codos!, el futuro parece trabajar para potenciar la experiencia educativa y transformarla en un acto placentero y agradable. Es posible aprender jugando e, inclusive, es necesario aprender mientras se juega.

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